Brevas o higos al gusto, embutidos jamón, chorizo, fuet y butifarra blanca o negra la cantidad deseada.
Si no encuentras brevas espera un poco y hazlo con higos eso dependerá del mes.
Lavar las brevas y partirlas por la mitad.
Servirlas con el embutido deseado y decorado al gusto de cada uno y pon un poco de menta para darle más color.
G. M. Occhi Pippoincucina 20 – Julio- 2026

Ingredientes usados en la receta
Breva: Aporta un toque dulce y jugoso que contrasta a la perfección con los salados, además de ser rica en fibra y energía natural. Butifarra blanca: Destaca por su sabor suave, especiado y meloso, ofreciendo una textura tierna y un perfil de sabor muy equilibrado, negra: Aporta una gran intensidad, profundidad y untuosidad gracias a su toque de sangre y especias tradicionales.
Jamón serrano/ibérico: Es la joya aromática; aporta salinidad, curación y una grasa que se funde en el paladar, elevando el listón de cualquier tabla. Chorizo: Añade carácter, potencia y un toque alegre gracias al pimentón y al ajo, siendo el punto más vibrante del conjunto. Fuet: Ofrece un sabor limpio, sutilmente dulce y curado, con una textura firme muy agradable al mordisco.
Menta: Aporta la frescura herbal y el aroma limpio necesarios para aligerar la grasa y limpiar el paladar entre bocado y bocado..

La higuera “higos o brevas”
Es uno de los árboles frutales más antiguos cultivados por la humanidad. Es nativa de la región del Mediterráneo y de Asia occidental. Se han encontrado restos de higos fosilizados en el valle del Jordán que datan de hace más de 11.000 años, lo que significa que los humanos ya las consumían antes incluso de dominar el cultivo del trigo. En el antiguo Egipto se consideraba un árbol sagrado. En Grecia, era el manjar favorito de los atletas olímpicos debido a su alto valor energético. De hecho, los griegos crearon leyes específicas para prohibir la exportación de higos de alta calidad. Los romanos expandieron su cultivo por toda Europa. Fueron ellos quienes acuñaron el concepto de la breva. Al notar que algunos frutos sobrevivían al invierno en forma de pequeños embriones y maduraban al inicio del verano siguiente, los llamaron biferae (que da frutos dos veces). Con el tiempo, la palabra evolucionó al castellano como "breva". Las Brevas La diferencia entre la breva y el higo no es solo la época del año; es un fenómeno botánico fascinante: Los higos: En otoño, a la higuera le quedan pequeños brotes de higo que no logran madurar por el frío. El árbol entra en reposo invernal y esos brotes "duermen". Cuando llega la primavera, esos frutos latentes son los primeros en despertar y absorber la energía acumulada. Maduran rápidamente y se recogen entre junio y julio (en el hemisferio norte). A diferencia del higo común, la breva suele ser más grande, más alargada, menos dulce pero mucho más jugosa y carnosa. Físicamente, su piel suele mostrar tonalidades moradas o azuladas oscuras. Botánicamente, ni el higo ni la breva son frutas. Son siconos, una especie de receptáculo carnoso invertido que contiene cientos de flores diminutas en su interior. Lo que llamamos "pepitas" son los verdaderos frutos. Tanto el fruto como el árbol han tenido múltiples aplicaciones a lo largo de la historia: Debido a su corta temporada (apenas unas semanas al inicio del verano) y a su fragilidad, la breva se consume principalmente fresca, recién cogida del árbol. Al ser menos empalagosa que el higo, combina a la perfección en platos salados o como fruta simplemente.