• 16 obleas para empanadillas
  • 300 g de atún rojo
  • 1 cebolleta
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cayena
  • 1 hoja de laurel
  • 1 vasito de vino blanco
  • 4 pimientos del piquillo
  • Aceitunas negras
  • Pimentón de la Vera
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Salsa de tomate con albahaca
    (ver receta)

Pelar, picar la cebolleta y los ajos y sofreírlos junto con la cayena y el laurel en una sartén con aceite.

Trocear el atún en brunoise, rehogarlo y añadir el pimentón.

Verter el vino, cocinar 10 minutos a fuego suave, retirar la cayena, dejarlo enfriar y desmigarlo.

Añadir los piquillos cortados en brunoise y las aceitunas picadas.

Rellenar las obleas con esta preparación y sellarlas con los dientes de un tenedor.

Colocarlas en la bandeja del horno sobre papel vegetal y hornearlas según lo indicado.

Acompañarlas con la salsa de tomate hecha según lo previsto en la receta.

La empanadilla

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El atún rojo II

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Al picante se le atribuyen numerosos beneficios: Ayuda a quemar calorías, disminuye la sensación de hambre, mejora la circulación sanguínea, reduce el crecimiento de las células cancerosas, es afrodisíaco, combate los resfriados, facilita la respiración pulmonar y produce sensación de bienestar general.

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El vino aporta aroma, color y sabor pero ninguna caloría adicional al evaporarse el alcohol durante la cocción.

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El alimento se asa con menos grasa al no ser imprescindible añadirla para su cocción. El calor seco y uniforme sella el exterior, reteniendo sus jugos en el interior, realzando el sabor y preservando la textura. De no prolongar el asado, no hay pérdida relevante de nutrientes al no estar sumergido en agua.