• 4 calabacines medianos
  • 4 cebolletas
  • 250 g de queso de cabra fresco
  • Nuez moscada
  • Perejil rizado
  • Aceite de oliva
  • Pimienta negra
  • Sal

Quitar las puntas a los calabacines y cortarlos en rodajas finas con la ayuda de una mandolina.

Pelar y picar las cebolletas en juliana muy fina.

Cortar el queso en cubos de tamaño regular.

Rociar con aceite una fuente de horno y colocar en capas el calabacín, la cebolleta y el queso.

Salpimentar, rallar la nuez por encima y rociar con un poco más de aceite.

Hornear el tiempo indicado para el primer período y gratinar al final hasta que se funda el queso.

Lavar el perejil, separar las florecitas y decorar con ellas la fuente.

Puede ser un entrante o guarnición de otros platos de huevo, patata, ave, carne, pescado...

El calabacín I

El calabacín II

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La cebolleta

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El queso

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Su empleo

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Los cuchillos

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El gratinado es una técnica de acabado de platos, consistente en poner una capa de queso, de pan rallado, de mayonesa, etc. sobre un guiso y tostarlo en el horno con calor por encima, hasta que quede crujiente y dorado. En general se asocia a la pasta y preparaciones con verduras y suflés. Un buen gratinado mejora sustancialmente su sabor y textura. Alcachofas, berenjenas, calabacines... son también ideales. + info

Trucos para un gratinado "10"

Técnicas básicas

La mandolina

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Courgette

Sello de correos

Valor facial: 1,5 francos suizos

Fecha de emisión: 5 de marzo de 2018

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