Descripción

La grosella se presenta en forma de racimos pequeños, como si se tratara de uvas en miniatura, con el fruto redondo, globoso y muy pequeño, del tamaño de un garbanzo.

Su pulpa es carnosa, jugosa (por su alto contenido en agua) y está llena de semillas diminutas que no estorban al consumir el fruto de forma natural. Su sabor es ácido. Al masticar los granos, su piel fina y delicada estalla en el interior de la boca, produciendo una agradable sensación refrescante.

En la actualidad los países más importantes productores y exportadores de este fruto son: Italia, Chile, Bélgica, Holanda e Inglaterra.

La grosella roja es originaria de Europa nororiental y de Asia. La amarilla de Judea y Madagascar.

Variedades

En España, pese a ser una fruta que no tiene un alto valor comercial, se pueden ver en los mercados grosellas de color rojo traslúcido, muy atractivas y otras de color amarillo pálido, más difíciles de encontrar. Las variedades más importantes son “Jennifer” y “Rovada”.

Conservación

A pesar de su aparente fragilidad, la grosella se conserva en buenas condiciones un tiempo que puede oscilar entre 3 y 10 días.

El deterioro de éstas puede ocasionarse debido fundamentalmente a 3 cosas:

  1. La deshidratación
  2. El rajado de sus pequeños granos
  3. El enmohecimiento de parte o de todo el racimo

Consumición

La grosella se consume fundamentalmente en fresco, aunque también se emplea junto con otros frutos (arándanos, frambuesas, moras y fresas) en tartas y pasteles. También se hacen con ellas jaleas y mermeladas.

No hay que olvidar, por el atractivo de sus racimos, la utilización de la grosella como elemento decorativo en todo tipo de platos que la imaginación sugiera.

Valor nutritivo

Las grosellas contienen un 90% de agua aproximadamente, celulosa, pectina, vitaminas A, B1, B2, C y E. Contiene potasio, calcio, fósforo, hierro y bromo.

Tienen un alto contenido en ácido cítrico, málico, tánico y ascórbico.

Valor energético y nutritivo por 100 g de grosella

  • Kilojulios
  • 188
  • Kcalorías
  • 37
  • Proteínas
  • 1 g
  • Grasas
  • 0,55 g
  • Hidratos de Carbono
  • 10 g
  • Fibra mineral
  • 3,7 g
  • Celulosa
  • 2,71 g
  • Caroteno
  • 230 µg
  • Vitamina B1
  • 500 µg
  • Vitamina B2
  • 30 µg
  • Vitamina C
  • 40 mg
  • Vitamina E
  • 210 µg
  • Minerales
  • K Ca P Fe Br

¿Sabías que...?

Los frutos cuando aún están verdes resultan astringentes y refrescantes, pero una vez alcanzan su completa madurez se hacen laxantes, tónicos y depurativos.

El contenido en vitamina C de la grosella roja es casi como el kiwi o la naranja. El de una variedad negra, en cambio, es mucho mayor aún. Esto convierte a la grosella con propiedades antioxidantes.

La grosella roja es rica en potasio, lo que ayuda a reducir la presión arterial. Hay que tener precaución en caso de padecer enfermedades renales, lo que impide librarse del exceso de potasio. En personas con esta situación han de limitar el consumo de grosella.

El zumo de grosella ha sido tradicionalmente usado en medicina natural como un remedio para rebajar la fiebre.

La mermelada de grosella tiene propiedades antisépticas, llegando incluso a reducir el dolor y evitar las ampollas en caso de quemadura. Para ello hay que aplicar después de haber sido enfriada con agua.