• ½ k de zanahorias
  • ½ k de calabacines
  • 2 patatas medianas
  • 4 huevos
  • 2 cucharaditas de agar-agar
  • Mantequilla
  • Pan rallado
  • Agua para cocer
  • Sal

Pelar las patatas y las zanahorias y cortarlas en trozos.

Cocerlas junto con los calabacines enteros durante 10 minutos en agua con sal.

Escurrirlos bien, presionado el calabacín para que desprenda parte del agua de vegetación.

Triturar las zanahorias por un lado y los calabacines y las patatas por otro.

Añadir dos huevos y el agar-agar a cada uno de los purés resultantes y mezclar bien.

Encamisar el molde con la mantequilla y el pan rallado.

Hacer dos espacios longitudinales con un cartón recubierto de papel de aluminio.

En uno poner el puré de zanahoria y en el otro el de calabacín y patata.

Retirar el separador y poner en el horno al baño María el tiempo y a la temperatura indicados.

Dejar que se enfríe, desmoldar y servir con la salsa elegida.

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El alimento se asa con menos grasa al no ser imprescindible añadirla para su cocción. El calor seco y uniforme sella el exterior, reteniendo sus jugos en el interior, realzando el sabor y preservando la textura. De no prolongar el asado, no hay pérdida relevante de nutrientes al no estar sumergido en agua.