1 o 2 solomillos de cerdo, 500 g de setas congeladas variadas, 4 dientes de ajos, vino blanco, aceite de oliva, pimienta y sal.
Limpiar la carne y salpimentar y sellarla en una sartén con un poco de aceite.
Pelar y picar los dientes de ajo en el aceite donde hemos sellado la carne.
Añadir las setas y dejar que se descongelen y absorban parte de su agua.
Colocar la carne en una fuente ata para el horno y meter una vez precalentado.
Cocinar unos 5 minutos y girarlo, añadir las setas y regar todo con el vino.
Seguir hasta que la carne este en su punto girándola una vez.
Sacar la carne de la fuente y filetearla al gusto, volverla a meter en la fuente y cocinar unos minutos.
Servirla caliente acompañada de la salsa de setas.
G. M. Occhi Pippoincucina 23 –Octubre - 2026

El solomillo de cerdo
La cabeza, la parte más gruesa, ideal para asar o hacer medallones grandes. El centro / corazón. La zona más uniforme, de donde se obtienen medallones como el tournedó. La punta. El extremo más delgado, utilizado a menudo para salteados, brochetas o cortes tipo filet mignon. El rosario. Un cordón fino de carne adherido a lo largo del lateral que suele retirarse o limpiarse para cocinar la pieza uniforme. Al ser una carne muy magra, conviene controlar el tiempo de cocción (sellar bien por fuera y dejar el centro jugoso) para evitar que se seque.

Setas congeladas variadas
Son una mezcla de diferentes tipos de hongos que han sido recogidos, limpiados y sometidos a un proceso de congelación para su conservación. Esta técnica permite mantener sus propiedades nutricionales, sabor y textura durante un período prolongado, facilitando su uso en diversas recetas a lo largo del año, independientemente de la temporada en que se recojan. Las setas han sido parte de la dieta humana desde tiempos prehistóricos. Culturas antiguas, como los romanos y los griegos, ya las incluían en su alimentación. Algunas especies, como el champiñón, han sido cultivadas desde hace siglos. Con el tiempo, se fueron descubriendo y cultivando nuevas variedades de setas, lo que amplió su disponibilidad en la cocina. El cultivo de setas se popularizó en el siglo XVIII en Europa, y más tarde en otros continentes. La conservación de alimentos ha sido una necesidad desde la antigüedad. Antes de la invención de la congelación, las setas se conservaban mediante secado, salado o encurtido. La introducción de la congelación como método de conservación se popularizó en el siglo XX, con el desarrollo de la tecnología de refrigeración. Con el avance de la tecnología de congelación y la mejora en los procesos de limpieza y empaquetado, las setas congeladas variadas comenzaron a aparecer en el mercado. Hoy en día, las setas congeladas variadas son muy apreciadas en la gastronomía y están disponibles en la mayoría de los supermercados, lo que permite a las personas disfrutar de sus beneficios y sabores en cualquier época del año.