Hoy utilizamos preparado de pescado y marisco congelado 1 paquete de 500 g., 1 cebolla pequeña, 2 dientes de ajo, 3 huevos cocidos, picatostes de pan a voluntad, aceite de oliva y sal.
Acompañamiento: alioli casero o comprado.
Dejar descongelar el preparado para poder pelar gambas y langostino, con las cascaras hacer un fumet añadiendo espina de pescado si se tiene.
Pelar y picar la cebolla y los ajos, sofreírlos en un poco de aceite.
Incorporar el pescado y marisco y rehogar todo bien agua y el caldo resultante de las cascaras y espina en su caso.
Cocinar a fuego medio, salar y la mitad de cocción añadir los huevos picados.
Preparar el alioli o utilizar uno comprado, incorporar 2 a 3 cucharadas a la sopa y remover.
Servir caliente acompañado del picatoste.
Nota: al utilizar productos congelado y preparado ahorramos en su coste, pero el resultado será ideal.
G. M. Occhi Pippoincucina 19 –Octubre - 2026

Marisco y pescado mixto congelado
El surtido de pescado y marisco congelados es una mezcla equilibrada de sabores para cocinar todos tus platos deseados. Una selección de moluscos y crustáceos con pescado que se convierte en el alma de tus recetas más deliciosas. Al utilizar un producto congelado podrás saltarte la larga fase de preparación de los platos con marisco y pescado, que consiste en purgarlos y luego descascararlos uno a uno. Y cortar el pescado y marisco a nuestro gusto.

Los picatostes
Son trozos de pan que se tuestan o frían hasta que se vuelven crujientes. Se utilizan en diversas cocinas alrededor del mundo y pueden tener varias formas y tamaños, dependiendo de la receta o el uso. La historia de los picatostes se remonta a tiempos antiguos, cuando se buscaba una manera de aprovechar el pan que había quedado duro o sobrante. Con el tiempo, este método de preparación se popularizó y se adaptó en diferentes culturas. En la Edad Media, el pan se cortaba en trozos y se cocinaba para prolongar su vida útil. En muchas culturas, se utilizaban para acompañar sopas o guisos, ya que, al ser crujientes, aportaban una textura interesante al plato. A lo largo de la historia, los picatostes han evolucionado y han encontrado su lugar en diversas gastronomías, tanto como un acompañamiento como un ingrediente principal en algunos platos. Se utilizan de diversas maneras: en sopas, también se utilizan en ensaladas diferentes salsas o dips, como el hummus o guacamole. Hacer picatostes es bastante sencillo. Generalmente, se corta el pan en cubos o tiras, se rocía con aceite de oliva y algunas especias al gusto, y luego se tuestan en el horno o se fríen en una sartén hasta que estén dorados y crujientes. En resumen, los picatostes son un recurso versátil y delicioso que ha sido parte de la cocina durante siglos, apreciado por su capacidad para realzar el sabor y la textura de muchos platos.

Historia del alioli
El alioli es una salsa tradicional del Mediterráneo, especialmente popular en la cocina catalana, valenciana y balear, así como en otras regiones del sur de España y el sur de Francia. Su nombre proviene del catalán "all i oli", que significa "ajo y aceite". Originalmente, el alioli se preparaba únicamente con ajo y aceite de oliva, machacando ambos ingredientes hasta obtener una emulsión cremosa. Es una muestra muy antigua de la técnica de emulsión y suele considerarse una de las salsas más tradicionales de la cocina mediterránea. Con el tiempo, algunas variantes han incorporado huevo o limón para facilitar la emulsión y suavizar su sabor. El alioli es una salsa muy versátil y se utiliza principalmente como acompañamiento o condimento. Algunos usos comunes son: - Acompañar carnes a la parrilla o al horno, servir con pescados y marisco, untar en bocadillos, especialmente en los de calamares o embutidos, como condimento para verduras cocidas o a la brasa, en arroces y paellas, para realzar el sabor, también es común en tapas y aperitivos. Su sabor fuerte y característico aporta un toque intenso y aromático a los platos, y es muy apreciado en la gastronomía mediterránea por su sencillez y riqueza.