Con maicena

Hay varias formas, pero la más simple y cuya solución seguramente tenemos en casa es la de agregarle un poco de fécula de maíz. Pero no debemos agregarla directamente a la salsa caliente o se formarán grumos que arruinarán nuestra preparación.

Primero hay que disolver la fécula en un poco de agua fría o cualquier líquido frío y cuando estemos seguros que se encuentra bien disuelta, incorporarla a la salsa despacio y sin dejar de revolver.

La salsa se espesará por la transformación que sufre el almidón (gelificación) al entrar en contacto con el líquido caliente.

Recuerda este consejo cuanto te ocurra lo mismo con un guiso o estofado.

Con harina

Si la salsa que has preparado ha quedado demasiado líquida y quieres espesarla, añade una cucharada de harina y ve removiendo con ella la salsa, a fuego lento, hasta que se haya incorporado bien. Puedes añadirle más, hasta conseguir el espesor deseado.

Con copos de puré de patata

Añade unos cuantos copos de puré de patata, diluídos previamente en una taza de agua fría y vuélcalo en la salsa, mientras la tienes puesta al fuego, remuevelo sin parar y comprobarás como poco a poco va espesando hasta conseguir la consistencia necesaria.

Con puré de verdura o frutas

Esta es una manera inhabitual, pero adelgazante para ligar una salsa. Para ello se prepara un puré de verdura o fruta y se mezcla con el líquido. Se usa sobre todo para muchas salsas de postre que se ligan con puré de fruta.

Con mantequilla

En un fondo concentrado, incorporar unos trocitos muy fríos de mantequilla sin remover, efectuando un movimiento circular directamente con la sartén o con la olla para que la mantequilla se introduzca sola en el líquido.

La mezcla ya no debe hervir. Se debe servir enseguida en platos precalentados.

Con una Beurre Manié (una mezcla de mantequilla y harinas) puedes ligar una salsa en muy poco tiempo, incluso antes de servirla. De esta forma, la salsa no es alargada y la mantequilla fresca perfecciona el sabor.

Amasa con los dedos un poco de mantequilla blanda y algo de harina para obtener unos pequeños copos que diluirás con cuidado en la salsa. Al contrario que una salsa preparada con harina el sabor no se ve perjudicado.

Con yema de huevo

Una salsa ya ligada es espesada adicionalmente y perfeccionada al mismo tiempo. Para ½ litro de salsa se necesita una mezcla de 1-3 yemas y unos 20 centilitros de nata que se agrega a un poco de salsa caliente.

La mezcla se añade cuidadosamente al resto de la salsa. Luego se deja espesar a fuego suave. La salsa ya no debe hervir en ningún caso.

Con nata

Este método es el preferido, sobre todo en la Nouvelle Cuisine. Cuanto más espesa es una nata, o sea, cuanto menos agua contiene, mejor se pueden ligar las salsas con ella.

Lo mejor es utilizar nata líquida que puedes reucir con cuidado y durante poco tiempo, para que la crema no se corte. Si esto ocurre, mezcla rápidamente 1-2 cucharadas de agua fría con la salsa.

Con pan

El pan como elemento de ligazón se utiliza de dos formas: rallado y en rebanadas de pan tostado.

· Pan rallado

Emplear el pan rallado como espesante es tan sencillo como añadirlo a la preparación y dejar que se disuelva en el hervor.

Esta técnica se utiliza para espesar salsas como la de los chipirones y las cremas.

· Pan tostado

El pan que ha sobrado del día anterior se puede tostar y añadir a la preparación tal y como se hace en la sopa de ajo.

Una vez mezclados los ingredientes se deja hervir el conjunto hasta que se disuelva bien el pan.

Con xantano

Añadir, en frío o en caliente, una pizca del producto para ligar cualquier salsa sin aportar ningún sabor, olor ni color.