Cocina

  1. Para evitar que el aceite salpique mientras fríes carne, pon unos granos de sal en la sartén antes de añadir el aceite.
  2. Después de freír pescado, añade una cucharada de sal en la sartén y después llénala de agua. Después de 30 minutos retira el agua y verás cómo limpias la sartén con más facilidad.
  3. Para limpiar la ensalada y las verduras de insectos o pequeños caracoles, coloca la ensalada en agua templada y con sal.
  4. A las menudencias o asaduras, añádeles un poco de sal para evitar que se endurezcan.
  5. Pon sal en las verduras después de cocinarlas, así conservarán más el color verde.
  6. Los ajos serán más fáciles de cortar si les añades un poquito de sal previamente.
  7. Si pones un poco de sal en los tarros de mostaza evitarás los grumos duros.
  8. Los huevos duros se pelarán más fácilmente si los cueces en agua salada.
  9. Puedes comprobar la frescura de los huevos colocándolos en agua con sal. Un huevo fresco se hunde; por el contrario, un huevo pasado flotará.
  10. Para evitar que cojan un color marrón, coloca las manzanas, las peras y las patatas en agua fría ligeramente salada una vez peladas.
  11. Si lavas las espinacas en agua salada, no serán necesarios más lavados.
  12. Para realzar el sabor de las aves, rocíalas con sal por dentro y fuera antes de asarlas.
  13. Sala bien el agua en que se vayan a cocer los huevos. Si la cáscara tiene alguna grieta, la sal acelerará la coagulación de la clara, y así no se desparramará.
  14. Para que la clara de huevo monte antes y se sostenga mejor, añádele una pizca de sal cuando la empieces a batir.
  15. Los olores fuertes se quedan en las manos después de haber guisado, pero se quitan con facilidad si te frotas las manos con sal por dentro y por fuera, lavándotelas luego con jabón y agua corriente.
  16. Para eliminar el olor de cebolla, ajo o pescado de las manos, frótate los dedos con sal impregnada de vinagre.
  17. Un poco de sal fina en los dedos cuando estás lavando carne o pescado, impide que la pieza se te resbale de las manos.
  18. Cebollas fritas: para conseguir un sabor dulce y acaramelado, dora las cebollas a fuego lento con mantequilla y un poco de sal.
  19. Aceite en llamas: si no tienes una manta de cocina, ahoga las llamas echándoles sal. Nunca eches agua sobre el aceite en llamas.
  20. ¿Cuándo añadir la sal? Añade sal a las sopas y estofados al principio de la cocción para realzar su sabor. A la carne asada, añádele la sal hacia el final.
  21. Elimina el exceso de sal en las verduras vertiendo encima agua hirviendo.
  22. Elimina el exceso de sal en el puré de patatas mezclando la patata hervida con leche.
  23. Elimina el exceso de sal en sopas y estofados añadiendo patata cruda a la sopa o al estofado y, cuando esté hervida, retírala. También puedes cocinar otro estofado sin sal y añadirlo al anterior.
  24. A la hora de cocinar berenjenas, córtalas en rodajas, espolvoréalas con sal por ambos lados y déjalas reposar durante 30 minutos. Dales la vuelta una vez para eliminar los jugos.
  25. Para freír hamburguesas sin aceite, espolvorea con sal la sartén en lugar de usar aceite. La carne se freirá en su propio jugo sin pegarse a la sartén.
  26. Para abrir las nueces enteras: déjalas en remojo en agua salada durante toda la noche. Se abrirán fácilmente y la carne se quedará entera.
  27. Procura tener siempre un paquete de sal de repuesto en la despensa, ya que sin duda, es el condimento por excelencia. Además, actúa como conservante, sirve para extraer los jugos amargos de verduras tales como la berenjena y el pepino, y para endurecer las verduras conservadas en vinagre.
  28. Para hacer una sabrosa vinagreta, es conveniente deshacer bien la sal en el vinagre antes de añadir el aceite.
  29. Si prepararas la leche en polvo disuelta en agua con un pellizco de sal, tendrá más sabor a leche fresca.
  30. Si preparas algún plato con pescado crudo, verás cómo cobra brillo si lo espolvoreas con un poco de sal fina.
  31. Una pizca de sal en los pasteles realzará su sabor.
  32. Prepara tu propia sal aromatizada: Sólo tienes que moler o triturar la sal gorda y mezclarla con pimienta, nuez moscada, tomillo… ¡A tu gusto!

Manchas

  1. Para eliminar una mancha de grasa de una prenda delicada, haz una pasta con sal y petróleo, coloca un poquito de la pasta sobre la mancha y déjala secar. Después, frota con un cepillo la pasta y verás que la mancha ha desaparecido.
  2. Las manchas de sangre se pueden eliminar dejando la prenda en agua templada y salada durante una noche. Después, lávala como lo haces normalmente.
  3. En caso de manchas de sangre en la piel, frota ligeramente con agua fría y salada la zona manchada.
  4. Las manchas de café se pueden eliminar lavándolas con agua salada y fría.
  5. Las manchas de moho desaparecen echándoles gotas de limón, añadiendo sal sobre ellas y dejarlas secar al sol.
  6. Las manchas en la porcelana se eliminan mojándolas y frotándolas después con un corcho con sal.
  7. A veces las manchas de huevo son difíciles de limpiar. En ese caso, frótalas con un trozo de tela previamente mojado con agua y sal.
  8. Lo mismo puede hacerse con la cubertería: frótala con sal húmeda y las manchas desaparecerán.
  9. Los zumos de fruta y el vino pueden provocar manchas difíciles de eliminar si no son tratadas rápidamente. Pon mucha sal sobre la mancha y déjala reposar un rato. Después lava la prenda en agua caliente.
  10. Para eliminar las manchas de sudor, añade 4 cucharas de sal a 125 ml de agua caliente y mezcla la prenda con la solución hasta que la mancha desaparezca.

Limpieza

  1. En caso de que quieras lavar las cortinas de color, mójalas primero en agua salada. Esto ayudará a eliminar la suciedad y los colores permanecerán vivos.
  2. Los objetos de bronce o latón brillarán de nuevo después de pulirlos con una pasta hecha de vinagre y sal. Después, aclara con vinagre.
  3. Añadiendo algo de sal a la leña, evitarás que se produzca mucho hollín.
  4. Para apagar el fuego de la chimenea sin que se nos forme humo, echa un buen puñado de sal gorda encima de las brasas.
  5. Para conseguir unas brasas de barbacoa sin humo, esparce sal gruesa sobre ellas.
  6. Las manchas en el mármol pueden ser tratadas fácilmente: corta un limón en dos, pon sal sobre la mitad del limón y frota la superficie. Aclara el mármol con agua para no dañarlo… Y listo. Lo mismo puede hacerse para limpiar las llaves del piano.
  7. Los muebles de mimbre se ven más estropeados después del invierno. Para mejorar su aspecto, frótalos con agua salada y déjalos secar.
  8. Para limpiar la cubertería de plata, pon agua templada en un recipiente, añade algo de sal y coloca la cubertería dentro, sobre papel de aluminio. Después, aclara con agua y seca.
  9. Para evitar las manchas de cera de las velas, coloca éstas durante 24 horas en agua salada antes de quemarlas.
  10. Limpia las tuberías echándoles sal por la pila de la cocina regularmente, así evitarás olores y acumulación de grasa.
  11. Elimina el olor a quemado de los hornos con sal y canela. Espolvoréalos cuando el horno esté aún caliente y, una vez seco, limpia los cúmulos con un trapo o cepillo.
  12. Las flores se mantendrán frescas por más tiempo cortando cada día un poquito el tallo y añadiendo sal al agua fresca.
  13. Para limpiar el dentífrico depositado en el fondo del vaso de los cepillos de dientes, añade agua salada caliente y acláralo después.
  14. Esteriliza el agua de un acuario limpiándolo con sal. Frota con sal el interior de tu acuario (no uses sal yodada) para eliminar los depósitos de cal, y acláralo bien antes de introducir de nuevo los peces.
  15. Limpia los jarrones de flores frotándolos con sal. Si no llegas a alcanzar el fondo, pon una disolución de agua con mucha sal, agítalo y acláralo con agua.
  16. Utiliza sal contra el olor a pintura: después de haber pintado la casa, cuesta que desaparezca el olor a pintura. Para conseguirlo, deja un par de vasos o recipientes con sal de cocina por la casa.
  17. Cuando la base de la plancha esté un poco sucia, lo mejor para limpiarla es esperar a que se caliente. Luego plancha un papel sobre el que hayas echado un puñado de sal. El resultado es excelente.
  18. Mezclando las mismas proporciones de sal y vinagre conseguirás eliminar las manchas de té de las tazas.
  19. Para acabar con las manchas de tinta fresca en una pieza de ropa, aplica una mezcla de sal y vinagre en las mismas proporciones con un trapo limpio. ¡Verás cómo se quitarán más fácilmente!
  20. El hueso es un material es muy corriente en objetos de adorno o para aplicaciones en la decoración de muebles, pero suele oscurecerse con el polvo. Para mantenerlos limpios, deben frotarse con limón y después con sal. En caso de mucha suciedad, lávalos con agua oxigenada.
  21. Puede que tengas la moqueta llena de manchas y que ya no sepas qué hacer. Primero, pasa el aspirador. Luego, rocía las manchas con sal y cepíllalas. Para terminar, tendrás que eliminar la sal, pasando el aspirador de nuevo. De esta manera, conseguirás también liberarlas de las molestas polillas.
  22. Si se te ha manchado de óxido alguna prenda de ropa, soluciónalo aplicando por encima una mezcla de sal y limón a partes iguales. Ponla al sol un buen rato y luego lávala normalmente. La mancha habrá desaparecido.
  23. Las manchas de los objetos de cobre se quitan con amoníaco. Después, para sacarles brillo, se frotan con una mezcla de jugo de limón, sal y ceniza de cigarrillo. Para que el cobre recupere su color y brillo natural, límpialo con un cocimiento de sal, vinagre y pimentón. Frótalo bien y lávalo después con agua clara. A continuación, sécalo con un paño y frótalo.
  24. Los objetos de metal antiguos quedan muy bonitos si se frotan con una masilla hecha de vinagre, sal y pimienta. Después, frótalos con un estropajo o paño, déjalos secar y a continuación límpialos con el limpia-metales que suelas utilizar.
  25. Elimina los olores mientras estés cocinando: si se te derrama un guiso sobre el fuego, espolvorea la parrilla o la encimera donde haya quedado la mancha con una pizca de sal. Comprobarás que no olerá nada, aunque sigas guisando.
  26. Al hacer barbacoa, cuando ya estén las brasas a su punto, conviene echar sobre ellas un puñado de sal gorda, porque evita que si cae grasa de la carne, no se forme ni humo ni fuego. Las chuletas quedarán más limpias y muy sabrosas.
  27. Las garrafas de plástico que han contenido aceite no deben limpiarse con agua caliente. Es mucho más eficaz y rápido echar dentro una solución, a partes iguales, de sal fina y vinagre, y después agitarlo bien. Queda tan limpio que se puede reutilizar como si fuera nueva.
  28. Con un vaso de sal gruesa y dos cucharadas soperas de vinagre puedes limpiar el fondo de las garrafas y botellas de cristal, y hacer brillar los vasos.
  29. Para acabar con el olor que queda en los biberones, simplemente hay que coger un puñado de sal gorda, echarlo dentro con agua templada, moverlo bien, y aclarar. El olor se irá del todo.
  30. Para dejar bien limpia una esponja natural, sobretodo la que vamos a utilizar con los bebés, déjala toda la noche en remojo con 250 gr de sal gorda.

Salud

  1. Si tu nariz está taponada debido a un catarro o alergia, ponte unas gotas de agua salada (una cucharadita de sal por vaso de agua) en la nariz, y suénate después. También puedes hacer inhalaciones de agua salada (calienta 1 litro de agua caliente junto con una cucharada de sal).
  2. Tan pronto como sientas dolor de garganta, haz gárgaras con agua salada caliente (una cucharada por vaso de agua). ¡Notarás la mejora!
  3. Las mordeduras de insectos pueden doler bastante. Una mezcla de sal (cucharada) junto con unas gotas de agua, te ayudarán a evitar hinchazón y molestias.
  4. Cuando te levantes con un poco de resaca, prueba a comer algo salado al día siguiente.
  5. Si te ha salido una llaga en la boca o eres propenso a tenerlas, ponte encima un poquito de sal y, aunque al principio escueza un poco, notarás que el dolor desaparece y la llaga cicatriza y se cura.
  6. Cuando tienes algo de fiebre, hasta cierto punto es normal que te salgan en los labios las antiestéticas “pupas”. Para eliminarlas rápidamente, aplica encima un algodón empapado en agua caliente en la que hayamos disuelto sal de cocina.
  7. Hacer gárgaras con un vaso de agua tibia y una cucharada colmada de sal (o con té sin azúcar), es muy bueno para la garganta.
  8. Una cucharada sopera de sal gruesa disuelta en un bol con agua tibia descongestiona la nariz, la garganta y cicatriza las encías irritadas.
  9. Para desprender células muertas, mejorar la circulación y tener una piel sedosa, nada mejor que un masaje corporal (excepto en cara y cuello) con sal fina. Frótala por tu cuerpo en círculos suaves y aclárala con agua templada. Para terminar, puedes prepararte un baño nutritivo, añadiendo en la bañera 60 gr de leche en polvo.
  10. Con la dieta se tratan y previenen las enfermedades. Los calambres se alivian incrementando el consumo de sal, pero la deficiencia de ésta sólo ocurre tras un largo ejercicio agotador en un clima cálido.
  11. Si alguna copa de más te hace sentir muy mareado, y el bicarbonato y la manzanilla no te hacen efecto, toma un café muy cargado de sal. Te sentará bien al momento.
  12. Para las diarreas infantiles no hay nada mejor que dar a los niños una limonada alcalina: con una pizca de sal fina de cocina y una pizca de bicarbonato.

Belleza

  1. Prepárate una mascarilla para la cara mezclando sal fina con crema montada. Espárcetela por el rostro y aclárala después con agua templada.
  2. Prepárate un peeling corporal mezclando sal gruesa con aceite de oliva. Frótate todo el cuerpo y acláralo en la ducha con agua templada. O también mezclando zumo de limón rebajado con agua y sal.
  3. Si eres fumador y/o bebes café o té, puedes evitar las manchas en los dientes limpiándotelos cada quince días con sal en vez de dentífrico.
  4. Si al tomar un baño añades sal al agua, mejorarás el sistema inmunológico y el dolor reumático. También ayuda este ritual en tiempos de estrés, o si te cuesta dormir.
  5. Al lavarte los dientes, puedes mezclar por igual sal y bicarbonato para endulzar tu aliento.
  6. Para la limpieza de los ojos, disuelve media cucharadita de sal en 500 ml de agua caliente y aplícatelo, impregnando la mezcla en algodón, sobre las zonas hinchadas.
  7. Si ningún champú anticaspa te da resultado, coge sal fina de mesa y frótate con ella la cabeza durante unos minutos. Finalmente, lávate con cualquier champú. No te picará la cabeza, te saldrá muy barato y no sufrirás un rebote de grasa.

Fuente: Sal Costa - www.salcosta.com