La ventresca de bacalao en filetes desalado es una pieza selecta y suculenta que destaca por su textura suave y sabor profundo, resultado del cuidado proceso de desalado que potencia sus cualidades naturales, combina armoniosamente con la frescura del tomate y el dulzor de los pimientos, creando un equilibrio perfecto
  • Ingredientes para la receta:

  • 4 o más porciones de ventrescas desalada al punto de sal y congelada, 1 cebolla, 3 dientes de ajos 2 a 3 pimientos verdes largos según tamaño, 250 g de tomate triturado, ¼ de vaso de vino blanco, ¼ de vaso de agua, aceite de oliva y sal.

  • Preparación y cocción:

  • Descongelar la noche anterior en la nevera el bacalao.
    Pelar la cebolla y los ajos, lavar y despepitar los pimientos y picarlos al gusto.
    En una cazuela añadir aceite y hacer un sofrito con las verduras, cebolla y ajo.
    Una vez pochado añadir el tomate y sofreír incorporando el vino y el agua, cocinar a fuego suave removiendo de vez en cuando.
    Mientras secar el bacalao, pasarlo por harina y sellarlos en una sartén con aceite y reservar.
    Trascurrido la mitad del tiempo de cocción del tomate incorporar el bacalao y finalizar su cocción unos 10 a 15 minutos, si fuese necesario añadir un poco mas de agua, comprobar de sal.
    Servir solo o acompañado de patatas chip o fritas al gusto, templado o caliente según el tiempo que haga.


    G. M. Occhi Pippoincucina 05 – Agosto- 2026

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      La historia del bacalao salado y de la ventresca
    Aunque los romanos ya utilizaban técnicas rudimentarias de salazón en el Mediterráneo, la verdadera revolución del bacalao salado comercial e industrial comenzó en la Edad Media y se consolidó a partir del siglo XV. Los pioneros vascos y el Atlántico Norte: Historiadores como Mark Kurlansky señalan que los pescadores vascos (y posteriormente los portugueses, franceses y británicos) cruzaron el Atlántico Norte persiguiendo a las ballenas. En esas travesías descubrieron los ricos caladeros de Terranova (Canadá). Para poder transportar el pescado de regreso a Europa sin que se pudriera, recurrieron a la sal (un bien muy cotizado en la época). Durante siglos, la Iglesia católica imponía estrictas normas de abstinencia de carne durante la Cuaresma, los viernes y otros días santos (lo que sumaba más de 150 días al año). El bacalao salado se convirtió en la proteína económica y accesible por excelencia para alimentar a las clases populares tanto en zonas costeras como en el interior de Europa (España, Portugal, Italia). De la necesidad al manjar: Con la llegada del frío y la industrialización (frigoríficos y congelación) en el siglo XX, el método de la salazón dejó de ser estrictamente obligatorio para la supervivencia. Sin embargo, el gusto por el bacalao salado no solo sobrevivió, sino que se revalorizó, arraigándose profundamente en las tradiciones culinarias de la península ibérica. El despiece del bacalao es un arte milenario que aprovecha prácticamente todo el animal. Tradicionalmente, los cortes se dividían en lomos, colas, migas y kokotxas. Con la evolución de la alta cocina y el aprovechamiento de texturas, la ventresca ganó un protagonismo estelar, es la zona del vientre del bacalao, situada en la parte inferior del pez, justo en las inmediaciones de la cabeza. Al poseer esa infiltración de grasa, es una de las partes más jugosas, sedosas y tiernas del animal. Se deshace prácticamente en la boca y aporta una gran cantidad de colágeno, lo que la hace idónea para ligar salsas (como un buen pil-pil) o para elaboraciones donde se busque la máxima jugosidad. Dentro de este universo, el corte de ventresca destaca hoy en día como una de las joyas culinarias más preciadas de este pescado..


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      El pimiento verde italiano
    También conocido como "pimiento dulce" o "pimiento italiano", es una variedad de pimiento que se caracteriza por su sabor suave y su textura crujiente. Este tipo de pimiento es popular en diversas cocinas, especialmente en la mediterránea, donde se utiliza en una amplia gama de platos. La historia del pimiento en general se remonta a las antiguas civilizaciones de América, donde se cultivaban diversas variedades de pimientos antes de que fueran llevadas a Europa a través de los exploradores españoles en el siglo XVI. Con el tiempo, el cultivo de pimientos se extendió por todo el continente europeo, donde los agricultores comenzaron a seleccionar y desarrollar diferentes variedades. El pimiento verde italiano es particularmente valorado en la cocina italiana, donde se utiliza en ensaladas, guisos, salsas y platos al horno. Su forma alargada y su color vibrante lo convierten en un ingrediente atractivo tanto en términos de sabor como de presentación. El pimiento es un ingrediente versátil que se utiliza en una amplia variedad de platos. Y es un ingrediente que se adapta bien a muchas preparaciones, aportando sabor, textura y valor nutricional a los platos. .


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