1 o más berenjenas medianas, orégano, ajo molido, albahaca molida, aceite de oliva virgen y sal.
Lavar las berenjenas, secarla y cortarla en rodajas medias.
Colocarlas en un recipiente apto para el microondas, espolvorear cada vez que se coloque una capa con las especies y con un poco de aceite.
Cubrir y ponerla en el microondas cocinar a máxima potencia, a media cocción girar todo y finalizar su cocción.
Colocarlas en el recipiente desead, dejar enfriar y cubrir con aceite.
Conservar en la nevera para su uso deseado.
G. M. Occhi Pippoincucina 05 – Junio- 2026

La berenjena
(*Solanum melongena*), también conocida como aubergine o eggplant en inglés, es una hortaliza (botánicamente una baya) de la familia de las solanáceas, al igual que el tomate, la patata y el pimiento. Su historia es fascinante: pasó de ser una planta medicinal y ornamental, incluso temida, a convertirse en un ingrediente estrella de muchas cocinas del mundo. Se originó en el sudeste asiático, probablemente en la región de la India (incluyendo áreas como Assam y Birmania) y el sur de China, donde se domesticó hace más de 4.000 años a partir de especies silvestres como *Solanum insanum* o *Solanum incanum*. Sus parientes silvestres más antiguos provienen del noreste de África (hace unos 2 millones de años), pero la domesticación principal ocurrió en Asia. En Europa, su recepción fue controvertida. Perteneciente a la familia de las solanáceas (algunas tóxicas), se la asoció con la "locura" o la melancolía: en Italia se llamó *melanzana* (de *mala insana*, "manzana loca"), y en algunos lugares se consideraba comida de "moriscos" o "judíos" (de hecho, se la conocía como "manzana de los judíos" por su popularidad entre los sefardíes). Hoy se cultiva en todo el mundo, y España (especialmente Andalucía) es uno de los principales productores europeos. Variedades antiguas eran más pequeñas, blancas o verdes; la morada actual se impuso por su resistencia al transporte.
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El aceite de oliva
A menudo llamado «oro líquido», es uno de los productos más antiguos y trascendentales de la historia de la humanidad. Su evolución está ligada al desarrollo de las grandes civilizaciones del Mediterráneo.
Aquí tienes un recorrido por su historia y sus múltiples usos a lo largo del tiempo:
Se cree que el cultivo del olivo silvestre (acebuche) comenzó en el Neolítico en la región de creciente fértil (lo que hoy es el Líbano, Siria, Israel y Palestina) y en Asia Menor. Los primeros métodos consistían en machacar las aceitunas en morteros de piedra y exprimir la pasta con telas o sacos para filtrar el jugo. Los Fenicios (1200 a.C. - 900 a.C.): Fueron los grandes mercaderes del Mediterráneo. Llevaron el cultivo del olivo a las islas griegas, el norte de África y a la Península Ibérica (España). Los Griegos: Expandieron su producción y le dieron un valor sagrado. Para ellos, el olivo era un regalo de la diosa Atenea. Los ganadores de los Juegos Olímpicos de la antigüedad no recibían medallas, sino una corona de ramas de olivo y ánforas llenas de este valioso aceite. Los Romano perfeccionaron las técnicas de cultivo y de prensado (creando molinos muy parecidos a los tradicionales actuales). Hoy en día, el aceite de oliva es reconocido mundialmente por sus propiedades saludables. Es rico en ácido oleico (un ácido graso monoinsaturado) y antioxidantes naturales (como los polifenoles y la vitamina E), lo que ayuda a proteger la salud cardiovascular y a reducir el colesterol malo. España sigue siendo el líder mundial indiscutible en producción y exportación, seguida por países como Italia, Grecia, Túnez y Marruecos..