2 cabezas de cordero partidas por la mitad, 3 patatas medianas, 1 a 2 cebollas, 2 a 3 pimientos verdes según tamaño, tomillo, orégano, romero, aceite de oliva y sal
Pelar la cebolla y las patatas, cortar la primera en juliana y la segunda en rodajas medias.
Lavar y desvenar los pimientos y picarlos al gusto, mezclar las verduras y aliñarlas con aceite, especies y sal.
En la bandeja del horno cubierta de papel aluminio colocar una cama con las verduras.
Colocar encima las cabezas con el corte hacia arriba espolvorear con aceite y las hierbas.
Precalentar el horno, una vez realizado colocar la bandeja casi al final y cocinar 45 minutos, darles la vuelta a las cabezas espolvorearla con las especies y aceite y mezclar las verduras.
Cocinar otros 45 minutos y apagar el horno y tapar con papel aluminio hasta la hora de servir caliente.
G. M. Occhi Pippoincucina 22 – Mayo- 2026

El cordero
Es la carne de oveja joven, generalmente menor a un año. Ha sido un alimento básico en muchas culturas desde tiempos antiguos debido a la domesticación de ovejas hace más de 10,000 años en la región del Creciente Fértil (Medio Oriente). Su carne es apreciada por su sabor suave y textura tierna. A lo largo de la historia, el cordero ha sido parte importante en distintas tradiciones culinarias, specialmente en países mediterráneos, Medio Oriente, Reino Unido, India y Nueva Zelanda.
Uso del cordero en la cocina
Paletilla (brazuelo): Parte delantera, ideal para asados y guisos.
Pierna: Parte trasera, perfecta para asados y estofados.
Costillas: Usadas para hacer costillas a la parrilla o al horno.
Chuletas: Cortes pequeños con hueso, muy apreciados para parrilla o sartén.
Pecho (falda): Más fibroso, se utiliza en guisos o para desmenuzar.
Cuello: Excelente para guisos y caldos.
Cabeza del cordero en la cocina: contiene carne, grasa y partes muy sabrosas como las mejillas, la lengua y el seso (cerebro), que son considerados manjares en muchas culturas.
Solomillo: Corte muy tierno, ideal para filetes o preparación rápida.
Formas de cocinar el cordero:
Asado: Pierna o paletilla, asada lentamente con hierbas aromáticas.
Guisado/Estofado: Partes menos tiernas como cuello o pecho, cocinados a fuego lento con verduras y líquidos.
A la parrilla: Chuletas y costillas, marinadas y cocinadas a fuego directo.
Al horno: Cortes grandes o preparados rellenos. Cabeza: En algunos lugares se asa completa o en mitades, a menudo condimentada con hierbas y especias.
Frito o salteado: Cortes tiernos como solomillo, en trozos para preparaciones rápidas..